La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Charlotte ha hecho algo muy grande en beneficio del Príncipe. Sí, hace aproximadamente un año, lo hizo. En realidad ayudó al Príncipe a hacer una cosa muy grande y me ayudó también a mí. Se puso al margen, se fue, le dejó en libertad. ¿Y qué era el silencio que Charlotte observó ante Maggie sino una ayuda al Príncipe? Si Charlotte hubiera hablado en Florencia, si Charlotte hubiera contado su triste historia, si hubiera regresado en cualquier otro instante en vez de hacerlo ahora, si no se hubiera ido a Nueva York y se hubiera quedado allí, si no hubiera hecho todo esto, lo que ha ocurrido sería diferente. Por lo tanto, Charlotte se encuentra ahora en una posición que le permite ser consecuente.

Hizo una pausa y repitió con el mismo acento con que antes lo había dicho:

—Conoce al Príncipe y la pobrecilla Maggie, no.

La señora Assingham se había elevado, se sentía lúcida, se sentía casi inspirada. Pero, precisamente por esto, la profundidad de sus palabras avivó el superficial sentido común de su marido, quien dijo:

—En otras palabras, ¿Maggie se encuentra en peligro debido a su ignorancia? En cuyo caso, si Maggie se encuentra en peligro, hay peligro.

—No lo habrá, gracias a la comprensión de Charlotte. De ahí deriva la ocasión que Charlotte tiene de ser heroica, de ser sublime…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker