La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Esto motivó que Charlotte guardara un largo silencio; cuando volvió a hablar, lo hizo de tal manera que parecía que hubiera podido dirigirse, en extraña reacción, al dueño de la tienda:

—¿Me permitiría usted…?

Dirigiéndose a la cajita de rapé, el Príncipe repuso:

—No.

—¿No aceptaría un regalo si yo se lo hiciera?

De la misma manera, volvió a contestar:

—No.

Charlotte respiró profundamente y, como con un reprimido suspiro, dijo:

—Resulta que ha sido usted quien ha expresado una idea que era mía. Esto es lo que quería hacer.

Luego, añadió:

—Lo que tenía esperanzas de poder hacer.

El Príncipe dejó la cajita de rapé en el mostrador, y desvió la vista sin hacer el menor caso de la atención que le prestaba el hombrecillo de la tienda. El Príncipe dijo:

—¿Por esta razón me pidió que la acompañara?

—Esto es asunto mío. ¿No me lo permite?

—No, cara mia.

—¿Es imposible?

—Es imposible.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker