La Copa Dorada
La Copa Dorada —¿Me pregunta si quizá también yo dejaré de ir porque ello puede influir en la decisión que usted y el coronel tomen al respecto?
El Príncipe, mediante estas palabras, había llegado al punto de casi invitar a la señora Assingham a que diera respuesta afirmativa a su pregunta, a pesar de que él tenía la impresión, a juzgar por las noticias que Charlotte le había dado, de que no se había pensado en los Assingham a la hora de formar el numeroso grupo de invitados a Matcham. Después de esto, lo maravilloso fue que aquel activo matrimonio consiguió quedar inscrito en la dorada lista, esfuerzo de una naturaleza tal que el Príncipe, dicho sea en honor de Fanny, jamás había visto realizar a ésta. Este párrafo del capítulo en cuestión demostraba, a fin de cuentas, los éxitos que Fanny habría podido alcanzar si se lo hubiera propuesto.