La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Parecía que nos hubiéramos estado echando en falta la una a la otra, que nos hubiéramos distanciado un poco, a pesar de llevar vidas tan paralelas.

Después de una breve pausa, se apresuró a añadir:

—Pero los buenos momentos siempre llegan por sí mismos, lo único que hay que hacer es esperarlos. Bueno, esto has podido verlo por ti mismo gracias a la manera en que has tratado siempre a mi padre; has podido sentirlo por ti mismo, a tu manera bella, hermosa; has podido percibir todos los matices, toda la brisa cambiante, sin que haya sido necesario decirte nada, ni impelerte a nada; lo has percibido gracias a tu ternura, gracias a tus buenos sentimientos. Desde luego, en todo momento te has dado cuenta de que los dos, él y yo, valorábamos en todo lo que vale cuanto tú hacías, cuanto hacías para que no se sintiera demasiado solo, en tanto que yo, por mi parte, tampoco me he olvidado de él.

Después de unos instantes, Maggie prosiguió:

—Esto es algo que jamás podré agradecerte en la debida medida. De entre todo lo que has hecho en beneficio mío, esto es lo mejor.

Maggie prosiguió relatando como si lo hiciera por simple placer de relatar las formas que la liberalidad del Príncipe había adoptado, incluso a sabiendas de que el Príncipe lo sabía forzosamente, lo cual formaba parte también de su fácil percepción:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker