La Copa Dorada
La Copa Dorada —¿Qué crees que hará este año tu padre? ¿Irá a Fawns por Pascua de Pentecostés para quedarse a pasar la temporada?
Maggie habló con acento meditativo:
—Imagino que hará lo que considere que es más agradable para ti. Desde luego, también debemos tener en cuenta a Charlotte. Aunque el hecho de que vayan temprano a Fawns no significa que tú y yo estemos obligados a ir también.
Como un eco, Americo repitió:
—¡No significa que tú y yo estemos obligados a ir también!
—Podemos hacer lo que queramos. En realidad, no nos necesitan, por fortuna son perfectamente felices los dos juntos.
El PrÃncipe repuso:
—La verdad es que tu padre nunca es tan feliz como cuando tú estás junto a él para gozarte con su dicha.
Maggie observó:
—Ciertamente, puedo gozar con la dicha de mi padre, pero la verdad es que yo no soy la causa de tal dicha.
Su marido declaró:
—Tú eres la causa de la mayor parte de las cosas que son buenas para nosotros.