La Copa Dorada
La Copa Dorada —Estoy plenamente de acuerdo en que, mientras se pueda, más vale evitar la crÃtica. Pero cuando es preciso…
Dejó inacabada la frase, lo que motivó que él preguntara:
—¿S�
—Ya sabe lo que quiero decir.
Sonriente, el PrÃncipe repuso:
—Comprendo. Sin embargo, ahora resulta que quizá yo no comprenda el significado de mis propias palabras.
—Pues desde todos los puntos de vista esto es lo que ahora, y sobre todo, debiera usted comprender.
Sin embargo, la señora Assingham no prosiguió esta argumentación debido, al parecer, a ciertos escrúpulos que sentÃa en seguir usando el tono de que se habÃa servido. Dijo:
—Desde luego, comprendo perfectamente que, habida cuenta de la amistad de Charlotte con Maggie, Charlotte haya querido estar presente. Charlotte ha actuado impulsivamente pero con generosidad.
—¡Se ha comportado muy bien!
—He dicho «con generosidad» debido a que no se ha preocupado de los gastos en absoluto. Ahora habrá de pagar las consecuencias. Pero carece de importancia.
El PrÃncipe comprendió cuán poca importancia tenÃa dicha circunstancia: