La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Y pretendían quererme! ¡Y pretendían quererle a él!

—¿Y puede decirme, por favor, qué no pretendía yo?

—Por lo menos no pretendía que yo le importaba tanto como Americo y como Charlotte. Los dos eran mucho más interesantes, lo que me parece perfectamente natural.

Y remató estas palabras con la siguiente pregunta:

—¿Cómo no iba a gustarle Americo?

La señora Assingham se rindió:

—Efectivamente, ¿cómo no iba a gustarme?

Después, con noble libertad, la señora Assingham recorrió el resto de su camino:

—¿Y cómo no va a gustarme?

Esto motivó que Maggie, dilatados los ojos, fijara de nuevo la vista en la señora Assingham:

—Comprendo… comprendo. Me parece muy hermoso que sea capaz de experimentar estos sentimientos.

Después de una pausa, Maggie añadió:

—¿Y, desde luego, también deseaba ayudar a Charlotte?

Fanny pensó un poco, y repuso:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker