La Copa Dorada
La Copa Dorada —¿Y usted, sà está enterada?
—¿De lo que hicieron?
—De lo que hicieron.
—¿De a qué punto llegaron?
—De a qué punto llegaron.
Fanny causó la impresión de desear averiguar con certeza lo que sabÃa, pero recordó algo, lo recordó a tiempo, e incluso con una sonrisa:
—Ya le he dicho antes que nada sé, absolutamente nada.
La Princesa dijo:
—En ese caso, ¿nadie lo sabe?
Acto seguido, Fanny aclaró su pregunta:
—¿Nadie sabe cuánto sabe su padre?
Dando muestras de haber comprendido a Fanny, Maggie repuso:
—Nadie.
—¿Ni siquiera Charlotte lo sabe, aunque sólo sea un poco?
—¿Un poco? En el caso de Charlotte, saber algo significarÃa saber lo suficiente.
—¿Y sabe algo? Maggie repuso:
—Si algo supiera Charlotte, también lo sabrÃa Americo.
—Es exactamente asÃ, ¿y nada sabe?
Con profunda convicción, Maggie contestó:
—Nada sabe.