La Copa Dorada
La Copa Dorada —SÃ, y ésta es la razón por la que Americo se queda.
—Sin olvidar que también es la razón por la que Charlotte se va. La señora Assingham, envalentonada, sonrió y preguntó:
—¿De modo que él está al tanto?
Desorientada, Maggie dijo:
—¿Americo?
Sin embargo, al instante Maggie se sonrojó al comprender el significado de las palabras de Fanny Assingham, quien dijo:
—Su padre. ¿Sabe lo que usted sabe?
Fanny vaciló antes de añadir:
—Quiero decir, ¿hasta qué punto está enterado?
El silencio de Maggie y sus ojos quitaron filo a la pregunta a la que, para ser decentemente consecuente, Fanny no podÃa renunciar totalmente:
—Lo que querÃa decir es ¿cuánto sabe?
Pareciéndole todavÃa embarazosa, Fanny matizó la pregunta:
—¿Cuánto sabe de lo que ellos hicieron? ¿Del punto a que llegaron? Maggie esperó, pero sólo hasta esta pregunta:
—¿Cree que está enterado?
—¿Que está enterado de algo, por lo menos? Tratándose de él, no lo sé. Está por encima de mÃ.