La Copa Dorada
La Copa Dorada A continuación de esta afirmación, la señora Assingham preguntó:
—¿Y cómo es que Charlotte está ahora tan dominada?
—Precisamente por eso.
—¿Por su ignorancia?
—Por su ignorancia.
Fanny, dubitativa, preguntó:
—¿Una tortura?
Con lágrimas en los ojos, Maggie repuso:
—Una tortura.
Durante unos instantes Fanny contempló cómo lloraba, y luego preguntó:
—En ese caso, ¿el Príncipe…?
Maggie preguntó:
—¿Por qué está tan dominado?
—¿Por qué?
—¡Esto no lo sé!
Y después de decir estas palabras, Maggie volvió a llorar.