La Copa Dorada

La Copa Dorada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Hicieron? Enamorarse el uno del otro, pero al ver que no era posible renunciaron mutuamente.

—¿Y dónde está la aventura romántica?

—En su frustración, en tener la valentía de enfrentarse con la realidad.

El coronel prosiguió su interrogatorio:

—¿Qué realidad?

—Bueno, pues, para empezar, ninguno de los dos tenía los medios precisos para contraer matrimonio. Si ella hubiera tenido algo, un poco, un poco para vivir los dos, quiero decir, creo que él hubiera tenido la valentía de casarse.

Después de esto, como su marido se había limitado a emitir un vago y extraño sonido, corrigió sus palabras:

—Quiero decir si él hubiera tenido algo, un poco, un poco más que un poco, un poco para un Príncipe.

Meditó y trató con justicia a la pareja:

—En este caso, habrían hecho lo que hubieran podido, si hubiera habido modo. Pero no había modo, y Charlotte tuvo la nobleza, a mi parecer, de reconocerlo. El Príncipe necesitaba dinero. Era una cuestión de vida o muerte. Además, no habría sido divertido, ni mucho menos, casarse con él, siendo éste un pobre de solemnidad, quiero decir, permitiendo que siguiera siéndolo. Esto es lo que ella —y él— tuvieron la sensatez de comprender.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker