La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ahora no estoy tomándome ninguna libertad —sonrió Vanderbank—. Hablo tan sólo de la joven Agnesina, una niña, sobrina de la duquesa o más bien, creo, de su marido, a la cual ella ha adoptado (para que ocupe el lugar de una hija tempranamente muerta) y traído a Inglaterra para casarla.

—Oh, con algún hombre importante, claro está.

Vanderbank reflexionó:

—No lo sé. —Emitió un vago pero expresivo suspiro—: Es realmente preciosa la pequeña Aggie.

El señor Longdon se mostró ostentosamente subrepticio:

—Entonces tal vez usted sea el hombre…

—¿Parezco importante? —espetó Vanderbank.

Separándose un poco de él, una vez más su visitante contempló la habitación:

—¡Cielos, sí!

—Pues entonces, para enseñarle hasta qué punto está usted en lo cierto, ahí tiene a la damisela. —Señaló un objeto sobre una de las mesas: una pequeña fotografía contorneada por una ancha orla fabricada de algo que parecía como piel carmesí.

El señor Longdon alzó el retrato; ahora se puso serio:

—Es muy hermosa… pero no es una niña.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker