La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Huy, usted no tiene nada excepto, me temo, algunas cosas muy pequeñas: tan pequeñas que difícilmente valen la pena de que se moleste en descubrirlas. Nuestro gran contento ante el hecho de que usted haya vuelto con nosotros (aunque sólo sea para echarnos un vistazo y luego abandonamos, en no importa qué consternación, para siempre); nuestra resuelta alegría precisamente ante el hecho de que sea usted tan diferente; el placer que hallamos en hablar sobre usted, y que seguiremos hallando aunque (o quizá tanto más por ello) a usted lo hayamos conocido sólo para no volver a verlo… independientemente de lo que todas estas cosas representen para nosotros mismos, no nos toca a ninguno de nosotros intentar establecer cuánto o cuán poco lo complacerán a usted. Y, aun así —siguió divagando la señora Brook—, por mucho que podamos decepcionarlo, es inevitable que en nosotros viva alguna pequeña chispa del pasado… pues el pasado es lo único imposible de destruir; el pasado está ahí, ¿no le parece?, para hablar por sí mismo y, si hace falta, sólo sobre sí mismo. —Ella calló un instante, pero parecía haber aniquilado cualquier capacidad de reacción en él, de tal forma que mientras aguardaba tuvo tiempo para una nueva inspiración. Acaso podría mencionarse ésta sinceramente como la mejor que en conjunto tuvo—: ¿Logrará usted creerlo una vez que se dé cuenta de que sé?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker