La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y ¿no te parece que Petherton lo habrá encontrado ya? —prosiguió seriamente la señora Brook para Tishy—. ¿Acaso eso no es algo a lo que todos podríamos jugar si…? —Tras lo cual sin embargo, callándose abruptamente, cambió de registro—: Nanda, corazón, por favor ve a invitarlos a unírsenos.

Ante esto, Mitchy, sobre la otomana, se giró inmediatamente hacia la muchacha, quien lo miró antes de hablar.

—Iré si me lo pide Mitchy.

—Pero ¿y si teme realmente —dijo su madre— que en ello pueda haber algo…?

De un tirón Mitchy se reorientó hacia la señora Brook:

—Bueno, verás, no quiero dar libre rienda a mis temores. ¡Supón que hubiera algo! Dejadme no saberlo.

Ella lo afrontó con ternura:

—Entiendo. No podrías, tan prematuramente, soportarlo.

—¡Ah, pero, savez-vous —intervino la duquesa con cierta majestuosidad—, sois siniestros!

—Dejadlos tranquilos —insistió Mitchy—. En cualquier caso no deseamos un juego retozón colectivo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker