La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Claramente él no tenía preparado un informe sobre su creencia en sus propias capacidades, pero tuvo un recuerdo global que consiguió abrirse paso:

—Entonces, ¿por qué diantres nos cortejó?

—No lo hizo. Nosotros lo cortejamos a él.

—Y ¿por qué diantres…?

—Vaya —dijo la señora Brook, con decidido ánimo de concluir—, estábamos enamorados de él.

—¡Ah! —dijo Edward bruscamente. A estas alturas ya había abierto la puerta, y su exclamación era parcialmente consecuencia de haber avistado a un criado que antecedía a un visitante. Su saludo al visitante antes de hacerse a un lado y retirarse fue, empero, sumamente breve y habría podido implicar que ya se habían visto ayer mismo—: ¿Qué tal te va, Mitchy? ¿Que si está en casa? ¡Oh, ya lo creo!



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker