La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿O sea que se halla en la capital el señor Longdon?

—Por primera vez desde que vosotros partisteis. Va a acudir de visita esta tarde.

—Y ¿deseas verlo a solas?

La señora Brook recapacitó:

—Me parece que no deseo verlo en modo alguno.

—Entonces, ¿eso de retenerlo en la planta baja…?

—Es para que no irrumpa de golpe y sorpresivamente. A ti, querido mío, es a quien deseo ver.

Mitchy desvió su mirada saltona:

—Vaya, no te lo tomes a mal si, en respuesta a eso, por mi parte digo que yo deseo ver a todo el mundo. Incluso ahora mismo habría podido departir un poco más con Edward.

A su intransferible manera, y con un lento ademán negativo, la señora Brook se puso radiante:

—Yo no habría podido. —Luego anudó todos los cabos tras un corto silencio—: Incluso se me ocurre que si no te molesta…

—¿Qué, mi querida amiga —dijo Mitchy alentadoramente—, me ha molestado nunca? ¡Te aseguro —declaró riendo— que no he regresado para comenzar a sentirme molesto!

Ante esto súbitamente, dejando de lado cualquier otra cosa, ella lo asió con una mano:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker