La edad ingrata

La edad ingrata

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Querrás dejarlo totalmente a mi arbitrio? —repitió una vez más.

Esta vez él hizo una pausa, cavilando súbita y expresivamente.

—De ahora en adelante, ¿vas a hacer algo a todos esos respectos… quiero decir, en compañía de nuestro amigo? —inquirió.

Ella pareció sentir cierto escrúpulo a la hora de decirlo, pero al final lo reveló:

—Sí: ahora ya no le importa.

Una vez más Mitchy lanzó una carcajada:

—¡En cuanto familia, sois…! —Pero ya se había interrumpido a sí mismo—: ¿Quieres decir que a pesar de los pesares el señor Longdon se sentirá interesado de una u otra forma…?

—…¿en mis intereses? Claro que sí… puesto que ya ha ido tan lejos. Has exteriorizado sorpresa ante mi deseo de aguardar y meditar; pero ¿cómo puedo no aguardar y no meditar cuando tantísimas cosas dependen de la cuestión (ahora tan ineludible) de cuánto más lejos querrá ir?

—Entiendo —dijo Mitchy, hondamente impresionado—. Y ¿de qué depende eso?

Ella hubo de reflexionar:

—De cuánto más lejos, por mi parte, deba ir yo.

La comprensión de Mitchy fue ya absoluta:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker