La Lección del maestro
La Lección del maestro —Pensé que St. George iba a venir a verla hoy, pero no aparece.
Durante un momento supuso que ella iba a exclamar «Comment donc? ¿Ha venido sólo a verlo a él?». Pero un momento después se dio cuenta de lo poco que tal frase habrÃa concordado con la ausencia de cualquier nota de flirteo que hasta entonces habÃa percibido en ella. Sólo respondió:
—Ah, sÃ; pero no creo que venga. Me recomendó que no lo esperara.
Y a continuación añadió alegremente, mas con toda suavidad:
—Dijo que no era justo para usted. Pero yo creo que podrÃa arreglármelas con dos.