La Torre de Marfil
La Torre de Marfil Entre las reflexiones a las que Gray habría de entregarse dos semanas después, como resultado de la oportunísima intervención de Davey Bradham, no fue la menos aguda la de que, si se hubiese replegado esa misma tarde, en aquella hora de máxima perplejidad, si hubiese cedido prematuramente a su impulso de salir corriendo y hubiese eludido al emisario de aquel maravilloso lugar al que acababa de aclimatarse, el artículo del que más irremediablemente se hubiera servido…