La Torre de Marfil

La Torre de Marfil

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entonces, ¿por qué no procuré, más bien, tenerlo donde el pobrecito alimentase mi propia llama? —espetó Rosanna—. ¿Por qué no hice que mi madre le dijese a la suya (ella habría dicho cualquier cosa en el mundo que yo deseara): “Cásese con toda tranquilidad, no desilusione a este encanto de hombre; mientras nosotras llevamos a Gray con su tío, que es lo que más le conviene, y que aprenda a ganar una fortuna, contando con el cariño y amistad de dos mujeres decentes como nosotras, y con que usted y su marido puede venir a verlo cuando quieran y ver lo bien que va todo”…? ¿Por qué —repitió—, estando tan encaprichada como estaba, no hice eso?

Él la hizo esperar no poco:

—Precisamente porque estaba usted encaprichada. Porque cuando se está encaprichado se es sublime.

Ella había vuelto los ojos hacia él, para encarar su vistosa receptividad, pero no pudo hacerlo sin sonrojarse visiblemente.

—Rosanna Gaw —dijo el otro, abusando abiertamente—, es usted sublime ahora, todo lo sublime que puede y quiere ser. Le gustaba tanto su jovencito que fue realmente capaz de…

Lo dejó ahí, al ver que ella no completaba el sentido, pese a que la frase había quedado en suspenso. Pero prácticamente lo hizo al añadir:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker