La Torre de Marfil

La Torre de Marfil

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ahí estaba la luz, en una neblina plateada, incluso mientras aceptaba el testimonio de su fresca habitación en penumbra, donde el aire tenía el tono que le prestaban los grandes postigos verdes cerrados. Era amplia y elegante, de una elegancia americana, que no se parecía a ninguna otra, y que era tan distinta incluso a cualquier ausencia de ella que él hubiera podido conocer, que algunos de sus términos y objetos materiales lo tenían en arrebatada contemplación. Habiendo deseado, intensamente incluso, que las cosas fuesen diferentes, que literalmente resplandeciesen en su contraste, no tendría la menor gracia que fueran sólo imperfectamente parecidas, ya que eso no implicaría de ningún modo carácter. Su carácter, si lo hubiera, podría residir en la coherencia de no tener ninguno… ; nada más posible que esta deficiencia; pero habría tenido que renunciar a dejarse hechizar por esas tentativas de expresión que él había conocido en otros lugares, más o menos felizmente logradas. Esta clase concreta de decepción le había sido claramente ahorrada: pues qué podía haber más interesante que notar, hasta ese punto, que la gama y escala mantenían la unión de todas sus partes, que cada objeto o efecto renegaba de sus conexiones, o de lo que él había sentido como tales durante toda su vida, y que su anhelada esperanza de un comienzo nuevo y de romper amarras vería colmada su medida. Había una manera americana de que una habitación fuese una habitación, una mesa una mesa, una silla una silla y un libro un libro… No digamos que un cuadro en la pared sea un cuadro, y un chorro de agua fría en el baño de una mañana calurosa una promesa de purificación… Experimentó en torno suyo, en definitiva, estas libertades en refrescante revuelta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker