Las alas de la paloma

Las alas de la paloma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

II

Lo extraordinario fue que descubrió, llegado el jueves, que no iba tan desencaminado. Kate no alcanzó a aclarárselo todo, pero sí muchas cosas en un cuarto de hora. Empezó por sorprenderse de que al parecer el martes le hubiese dejado algo por entender. Vio entonces, que las partes, entre sus dedos, encajaban más o menos, y no porque hubiera pasado mucho rato dándoles vueltas. Parecía guapa y brillante, no vieja y exhausta, bajo la claridad general; estaba claro que si no podían ganarse a las damas norteamericanas, lo cual era absurdo, tendrían necesariamente que volver a intentarlo con la tía Maud. No podían decirle a Milly, por muy amable que hubiese sido con ellos: «Nos veremos, por favor, siempre que usted nos deje, en su casa; pero contamos con que nos guarde el secreto». En otras palabras, era inevitable que se lo dijesen a la tía Maud; sería de lo más embarazoso pedirles que no lo hicieran: Kate lo aceptó cuando decidió hablar ella primero. Lo que aceptó le pareció maravilloso a Densher, aunque tal vez tuvo la impresión de ir sacándoselo con cuentagotas en vez de que ella lo expusiera sin más a la luz. Siempre había tenido la impresión, no obstante, de que, cuanto más le pedía, más dispuesta estaba a dárselo. Le había dicho más de una vez incluso antes de su ausencia: «Tienes la llave de la alacena, y preveo que cuando nos casemos me racionarás los terrones de azúcar». Ella respondía que se alegraba de que diese por supuesto que se alimentaría de azúcar, y aquel arreglo doméstico así anticipado parecía haber prevalecido. Los víveres de la alacena en aquel momento no eran demasiado dulces; pero satisfacían en cierto modo sus necesidades inmediatas. En cualquier caso, si sus explicaciones planteaban preguntas, éstas no las agotaban tanto como agotaban la paciencia de Kate. Y como es natural eran, entre todas, las más simples; como por ejemplo darle a entender que la señorita Theale nada podía hacer por ellos. Él sacó a relucir con franqueza lo que se había aventurado a considerar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker