Las alas de la paloma

Las alas de la paloma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Vuelva a ver a nuestra pequeña amiga. La encontrará muy interesante.

—Si se refiere a la señorita Theale —respondió—, desde luego no la olvidaré. Pero debe usted recordar que, en lo que atañe a su «interés», yo la descubrí, yo… como se ha dicho en la cena, la inventé.

—Bueno, cualquiera diría que haya sacado usted la patente. Yo sólo digo que, con la presión de otras cosas, no la descuide demasiado.

Afectado, sorprendido por la coincidencia de su petición con la de Kate, se preguntó a toda prisa si no podría serle de ayuda con ella. En todo caso, podía intentarlo.

—Todos cuidan de mis modales. Es justo, no sé si lo sabe, lo que me ha estado diciendo la señorita Croy. Vela por mí… Tiene mucho que decir sobre este asunto.

Le alegró poder darle a su anfitriona una versión de su charla con Kate, que, al tiempo que veraz, pudiera ser tranquilizadora para ella. Pero la tía Maud, asombrosamente y sin dejar de mirarlo a la cara, se lo tomó como si su confianza se apoyara en otros puntales. Si notó sus intenciones no manifestó ni duda ni aceptación; tan sólo dijo imperturbable:

—Sí, hará cualquier cosa por su amiga; no predica sino lo que hace.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker