Las Bostonianas

Las Bostonianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Dondequiera que vaya, señora, poco importará lo que usted lleve. Usted llevará consigo siempre su bondad.

Por un minuto ella no respondió. Luego murmuró:

—Olive me dijo que usted siempre se expresaba de ese modo.

—Me temo que no le haya hablado bien de mí.

—Bueno, estoy segura de que ella cree tener la razón.

—¿Lo cree? —dijo Ransom—. ¡Nada de eso! Lo afirma con certidumbre absoluta. A propósito, espero que esté bien.

La señorita Birdseye volvió nuevamente a mirarlo.

—¿No la ha visto? ¿No ha ido a visitarla?

—Oh, no, no he ido de visita. Pasaba solo frente a su casa cuando me encontré con usted.

—Tal vez viva usted ahora aquí —dijo la señorita Birdseye. Y cuando él le rectificó esa impresión, añadió, con un tono que demostraba la absoluta confianza que él le inspiraba—: ¿No sería mejor que pasara a saludarla?

—Estoy seguro de que no le ocasionaría ningún placer a la señorita Chancellor —respondió Basil Ransom—. Me considera un enemigo total.

—Olive es muy valiente.

—Precisamente. Y yo soy muy tímido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker