Las Bostonianas

Las Bostonianas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Bueno, no sé si a todos les interesa el canto —dijo la señorita Birdseye, inconsciente del hecho de que debía buscar un sustituto para el entretenimiento que le había fallado.

—No se trata de canto —declaró la señora Tarrant.

—¿De qué, entonces?

Las arrugas del señor Tarrant parecieron distenderse; mostró los dientes.

—Se trata de inspiración.

La señorita Birdseye emitió una risita, vaga, breve, pero no escéptica.

—Bueno, si usted puede garantizar que…

—Pienso que resultará interesante para todos —dijo la señora Tarrant, y levantando una mano semienguantada, amistosa, hizo que se le acercara la señorita Birdseye, y entonces el matrimonio explicó, por turnos, lo que su hija era capaz de hacer.

Mientras tanto, Basil Ransom le confesaba a la doctora Prance que, después de todo, se sentía bastante desilusionado. Había esperado más del programa; quería oír algunas de las nuevas verdades. La señora Farrinder, como decía él, permanecía dentro de su tienda de campaña, y él había esperado no solo ver a aquellas distinguidas personas sino también escucharlas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker