Las Bostonianas
Las Bostonianas Basil Ransom se quedó perplejo; la luz amarillenta en sus ojos castaños se hizo más profunda.
—¿Quiere usted decir que su hermana es una ferviente radical?
—¿Una radical? Es un jacobino con ropa de mujer… es una nihilista. Todo lo que existe es malo, y ese tipo de cosas. Si va usted a almorzar con ella será mejor que lo sepa.