Lo mas selecto
Lo mas selecto —SÃ, pero creo que, de acuerdo con su opinión, entre gente asà la madre no cuenta.
—Precisamente: y eso es malo.
—Ya veo lo que quiere decir. Pero ¿no es muy duro? Si tu madre no sabe nada, es mejor que seas independiente de ella y, sin embargo, si lo eres, eso es mala señal.
Añadà que hacÃa dos noches la señora Mavis parecÃa contar bastante. HabÃa dicho y hecho todo lo que habÃa querido, mientras la joven guardaba un silencio respetuoso. La actitud de Grace (al menos, con su madre) habÃa sido del todo decente.
—SÃ, pero ella no podÃa soportarlo —dijo la señora Nettlepoint.
—Ah, ya que lo sabe, entonces puedo confesarle que también me lo ha dicho.
La señora Nettlepoint me miró fijamente.
—¿Se lo ha dicho? ¡Ésa es una de las cosas que hacen!
—Bueno, fue sólo una palabra. ¿No quiere decirme si piensa usted que es una mujer coqueta?
—AverÃgüelo usted mismo, ya que se las da de estudioso del ser humano.
—Oh, probablemente su juicio no determine en absoluto el mÃo. Lo pregunto en relación con usted.
—¿En relación conmigo?