Lo mas selecto
Lo mas selecto —¿Y lo dejaron all�
—Lo dejaron hasta que llegué yo y lo saqué.
—¿Llegó usted?
—Soñé con él, es una historia extraordinaria. Por la noche oà que me llamaba. Me propuse desenterrarlo. Ya sabe que hay gente en la India, una especie de casta de bestias, los ghoul, que se dedican a profanar tumbas. Tuve una especie de presentimiento de que irÃan por él. Cabalgué sin demora, se lo aseguro; y, por Júpiter, un par de ellos estaban ya cavando un agujero. ¡Paf, paf! Un par de tiros y pies para qué os quiero, puede imaginárselo. ¿Me creerá si le digo que lo saqué yo mismo? El aire lo despejó y la verdad es que no estaba nada mal. Ahora cobra una pensión, vino el otro dÃa a casa; harÃa cualquier cosa por mÃ.
—¿Y lo llamó a usted en mitad de la noche? —preguntó Lyon, sobresaltado.
—Eso es lo interesante. ¿Qué era? No era su fantasma, porque no estaba muerto. Y no era él porque no podÃa. ¡Una cosa u otra! La India es un paÃs extraño, tiene algo misterioso: la atmósfera está llena de cosas inexplicables.
Salieron del comedor y el coronel Capadose, que pasó de los primeros, quedó separado de Lyon; pero un minuto más tarde, antes de que llegaran al salón, volvió a reunirse con él.