Lo mas selecto

Lo mas selecto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

__ I __

La señora Munden aún no había visitado mi estudio con un pretexto tan bueno como la primera vez que me expuso que se me ofrecía la oportunidad —según dijo, si yo quería dejar caer el pañuelo— de pintar a su bella cuñada. No es necesario que me extienda aquí más de lo esencial sobre la señora Munden, la cual podría ser, por cierto, una historia por sí misma. ¡Tiene una manera muy peculiar de exponer las cosas! ¡Y me ha contado cada una…! Con sus palabras implicaba que lady Beldonald no sólo había visto y admirado ciertas muestras de mi obra, sino que se había sentido literalmente predispuesta en favor de la «personalidad del pintor». De haberme sorprendido ese breve resumen no me habría costado imaginar que era lady Beldonald quien estaba dejando caer el pañuelo para que yo lo recogiera.

—No ha hecho —dijo mi visitante— lo que debía.

—¿Quiere decir que ha hecho lo que no debía?

—Nada horrible… claro que no.

Y algo en el tono de la señora Munden y en el modo en que pareció pensar durante un momento me sugirió incluso que lo que «no debía» hacía referencia a que, tal vez, lady Beldonald había descuidado demasiadas cosas.

—No ha sabido salir adelante.

—¿Qué le pasa?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker