Lo mas selecto
Lo mas selecto —¡Ah, ahà está! —dije riendo—. ¡Qué manera de dar siempre en el blanco, por mucho que me empeñe en adornarlo todo! Es extraordinaria —dije al cabo de un instante— y lo único que quiere del retrato es que la ayude a serlo un poquito menos.
—Entonces, ¿quién es? ¿Qué es? —se limitó a preguntar mi compañera.
Eso me remitió directamente a una de mis aficiones.
—Ah, querida amiga, ¿qué hay más interesante que la vida? ¿Qué hay, sobre todo, más extraordinario que Londres? Lo contiene todo, todo lo del mundo, y nada es tan extraordinario que algún dÃa no pueda aparecer delante de nosotros. ¿Qué es una mujer ajada pero bien conservada, bonita, empolvada, vaga, extraña, que aparece sin referencias pero con coche y buenÃsimos encajes? ¿Qué clase de persona es sino alguien que podrÃa haber vivido aventuras y, de un modo u otro, haberles sacado partido? Sin embargo, no es asunto nuestro; no es fácil que se presente la oportunidad de preguntárselo. ¡Me gustarÃa ver cómo alguien se atreve a preguntárselo a la señora Bridgenorth! Ha elegido el camino del decoro, lo que de verdad importa. Si sospecho que es creación de su propio talento, por otra parte no cabe duda de que también ha vivido mucho. ¿Querrás conocerla?
Mi anfitriona esperó un poco antes de contestar.
—No.