Lo mas selecto
Lo mas selecto —¡El señor Bridgenorth! —repitió ella, y el nombre, acompañado de una breve y frÃa carcajada, pareció grotescamente ridÃculo para él. PodrÃa haber sido un prÃncipe y me pregunté si no lo era. En cualquier caso, tuvo una idea repentina—: ¿Te importa que lo haga llevar a tu estudio y que ella vaya a verlo allÃ?
Dado que accedà de inmediato sin preguntarle los motivos que pudiera tener, lo arreglamos muy deprisa.