Lo que Maisie sabía

Lo que Maisie sabía

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El señor Perriam, haciendo gala de diferente actitud, se rindió claramente ante aquel atractivo mediante el tono en que la atajó:

—Jamás he dicho que no sea usted maravillosa, ¿o acaso miento? —Y con plácida confianza apeló al testimonio del cuarto de estudio, cuarto sobre el cual fue evidente que sintió que también estaba obligado a decir algo—: Conque éste es el nidito de las dos, ¿eh? ¡Encantador, encantador, encantador! —repitió mientras miraba vagamente en derredor. Las interrumpidas estudiosas permanecieron unidas la una junto a la otra como si fueran objeto de un escrutinio personal; mas Ida las sacó de su embarazo con un gesto de sus elevados hombros. Esta vez la sonrisa que le dedicó al señor Perriam tuvo la belleza de una tristeza súbita:

—¿Qué demonios puede hacer una mujer pobre?

El gesto del visitante se volvió cada vez más marcado mientras proseguía observando, y el pequeño cuarto de estudio tuvo aún mayor conciencia de estar siendo contemplado como si se tratara de una jaula del zoo.

—¡Encantador, encantador, encantador! —insistió el señor Perriam; pero aquel paréntesis se cerró de pronto como con un chasquido:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker