Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¡Miente, miente —exclamó—, y es precisamente lo más grave de todo! Se te llevarán con ellos, se te llevarán con ellos, y ¿qué será de mà entonces? —Una vez más se arrojó sobre su discÃpula y lloró causando la inevitable consecuencia de que las lágrimas inundaran los propios ojos de la niña. Pero Maisie no habrÃa sabido decir si lloraba ante la idea de su separación de su institutriz o ante la de la mendacidad de Sir Claude. En lo concerniente a esta inescrupulosidad ambas convinieron en que no podÃan permitirse el lujo de reprochársela a su autor. La señora Wix sentÃa espanto de hacer cualquier cosa que pudiera volverlo, como decÃa ella, «más malvado»; y Maisie era lo bastante comprensiva para caer en la cuenta de que si él le dijo lo que le dijo habÃa sido únicamente por un deseo de ser discreto en beneficio de la señora de Beale. Todas sus inclinaciones la movieron a aferrarse a la idea de considerarlo una persona discreta, y se prohibió a sà misma hacerlo saber que ambas mujeres lo habÃan, cosa que ella jamás habrÃa hecho, delatado.
No hubo de guardar su secreto durante mucho tiempo, pues al dÃa siguiente cuando salió a pasear con él, de pronto él dijo refiriéndose al recorrido que inicialmente habÃa propuesto: