Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Oh, seguramente a mà me verás más a menudo de lo que has visto a la señora de Beale. No entra en mi forma de ser portarme de un modo tan espléndidamente discreto —dijo Sir Claude—. Pero asà y todo —prosiguió— dejo la decisión, ahora que estamos aquÃ, absolutamente en tus manos. A ti te cumple decidir. Entraremos en esta casa sólo si lo deseas. Si no, media vuelta y nos largamos.
—Y ¿entonces la señora de Beale no me retendrá?
—No… al menos no por resolución nuestra.
—Y ¿podré seguir viviendo en casa de mamá? —preguntó Maisie.
—¡Oh, yo no puedo asegurar eso!
Ella reflexionó:
—Me parecÃa que me habÃas dicho que habÃas llegado a un pacto con ella.
Sir Claude dio con su bastón unos golpecitos en el alero del carruaje.
—Mi querida niña, no hasta el grado que ahora se harÃa necesario.
—Pero ¿y si ella me echa y no vengo a vivir a esta casa?
Prontamente Sir Claude recogió sus palabras: