Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa La señora de Beale no pudo sino compadecerlo vagamente:
—¿Por qué has hecho semejante tonterÃa?
—Para proteger tu reputación.
—¿Ante Maisie? —La señora de Beale se sintió muy divertida—. Mi reputación ante Maisie es demasiado buena como para resentirse en lo más mÃnimo.
—Pero tú confiaste en mÃ, ¿verdad, pillina? —le preguntó Sir Claude a la niña.
Ella lo miró; y dijo sonriendo:
—Su reputación sà se resintió un poco. Descubrà que tú sà habÃas venido a verla.
Él no se sintió tan mortificado como para no romper a reÃr:
—¡Hay que ver, preciosa, de qué modo hablas sobre cosas asÃ!
—¿Cómo quieres que hable la chiquilla —quiso saber la señora de Beale— después de haber pasado todo este desdichado tiempo con su madre?
—No fue mamá quien me lo contó —aclaró Maisie—. Fue únicamente la señora Wix. —Dudó si detallar delante de Sir Claude la fuente de información de la señora Wix; mas la señora de Beale, dirigiéndose al joven, puso en evidencia lo superfluo de esos escrúpulos: