Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Y ¿vas a respetarlo? —le preguntó ella a la señora de Beale.
Otra vez asiéndola y besándola, su madrastra pareció encantada ante el tono de su pregunta:
—¡Ni una pizca! ¡Me lo comeré crudo hasta los huesos!
—¿Quieres decir que de verdad él vendrá con mucha frecuencia? —ahondó Maisie.
La señora de Beale volvió unos seductores ojos hacia Sir Claude:
—No me toca a mà contestar esa pregunta… sino a él.
De momento él no contestó nada, sin embargo: con las manos en los bolsillos y tarareando distraÃdamente una melodÃa —hasta Maisie se dio cuenta de que se habÃa puesto un poco nervioso—, se limitó a caminar hasta la ventana y se quedó mirando hacia Regent’s Park.
—Vaya, él me lo ha prometido —retomó la palabra Maisie—. Pero ¿qué tal le sentará eso a papá?
—¿Que él se presente por aquà como Pedro por su casa? Oh, esa cuestión, si he de serte sincera, cielo mÃo, es de nula importancia. Por lo demás, sin embargo, Beale disfruta enormemente pensando en que también Sir Claude, el pobre, se ha visto obligado a pelearse con tu madre.