Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Bueno, eso serÃa un poco más decente que ciertas otras cosas. ¡Palabra de honor que, tal como va el asunto, me parece lo único decente! —ParecÃa que intentara convencer a Maisie, que intentara pintarle, llevado de un prurito de conciencia, una coyuntura en la cual honestamente podrÃan verla participar a ella; si bien su alegato en pro de una mera «decencia» no pareció en consonancia con las halagüeñas visiones infantiles—. ¡Si nuestra compañÃa no te parece digna a ti —exclamó—, que me ahorquen si sé a quién podrÃa parecérselo entonces!
La señora de Beale le proporcionó a la niña una luz más intensa:
—Seguro que vas a salvarnos… de una cosa y de la otra.
—¡Oh, yo sé muy bien de qué va a salvarme a mal —afirmó rotundamente Sir Claude—. Naturalmente habrá broncas —siguió.
Rápidamente la señora de Beale le salió al paso:
—SÃ, pero no serán nada (al menos para ti) en comparación con las que ha montado tu mujer hasta ahora. Puedo soportar lo que yo sufro; lo que no puedo soportar es lo que tienes que pasar tú.
—Estamos haciendo muchÃsimo por ti, ¿sabes, mujercita? —prosiguió Sir Claude para Maisie con idéntica seriedad.