Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía —Dice que como se me ocurra entrar a formar parte de la servidumbre del señor Farange, que me olvide de volver a asomarme otra vez por aquí.
Así que he prometido no tratar de irme contigo. Si espero pacientemente hasta que regreses a esta casa, volveremos a estar juntas sin falta.
Esperar pacientemente, y sobre todo esperar hasta que ella regresara a aquella casa, le pareció a Maisie un camino verdaderamente tortuoso: le recordó todas aquellas cosas que, a lo largo de su vida, le habían prometido solemnemente que le darían si se portaba bien y que luego no le habían dado pese a su buen comportamiento.
—Entonces ¿quién se va a ocupar de mí en casa de papá?