Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa Ella caviló, de todo punto impertérrita ante la risa masculina:
—¿Dónde vivirá entonces Sir Claude?
—La habrá abandonado, evidentemente.
—¿Sir Claude se propone abandonarla?
—Puedes preguntárselo a él mismo en cuanto gustes.
Con la cabeza Maisie hizo un enfático ademán negativo:
—No lo hará. Nunca será el primero en marcharse de la casa.
Aquel «primero» hizo que el Capitán soltara otra carcajada:
—¡Oh, por supuesto que hará todo lo posible por conducirse desagradablemente! Pero ya te he dicho demasiado.
—Bueno, ya sabes que jamás se lo contaré a nadie —dijo Maisie.
—SÃ, guárdatelo todo para ti. Adiós.
—Adiós. —Maisie le retuvo la mano el tiempo suficiente para añadir—: También te quiero a ti. —Y, por último, supremamente—: ¿La amas de verdad.
—¡Mi querida niña…! —Al Capitán le faltaron las palabras.
—Entonces no la ames sólo durante una temporada.
—¿Durante una temporada?