Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿Qué clase de idea?
—¡Oh, sabe Dios! —Habló con cierta aproximación a la aspereza—. Él muestra tan enorme delicadeza.
—¿Delicadeza? —Aquello era ambiguo.
—En lo relativo a lo que hace, ¿no entiendes? —dijo la señora de Beale. Hizo un gesto desmañado—: Bueno, en lo relativo a lo que hacemos. Maisie caviló:
—¿Tú y yo?
—¡Yo y él, boba! —exclamó la señora de Beale, esta vez con una auténtica risa tonta.
—Pero vosotros no le hacéis mal a nadie… vosotros no —dijo Maisie, nuevamente cavilosa e intentando con su énfasis hacer una decorosa alusión a sus progenitores.
—Naturalmente que nosotros no, ángel mÃo… ¡precisamente ésa es mi opinión! —respondió con exultación su compañera—. Él dice que no quiere mezclarte en esto.
—Mezclarme ¿en qué?
—Es exactamente lo que yo deseo saber: en qué Ãbamos a mezclarte y cómo podrÃas estar más mezclada de lo que… —La señora de Beale se calló antes de concluir la frase. Tras un instante concluyó de diferente manera—: Lo único que se puede decir es que eso es lo que se le ha antojado.