Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¡Ojalá él me hubiese visto! —dijo apretando los dientes—. Ella es una completamente nueva. Pero, él ha debido de estar con ella desde el martes.
Maisie asimiló aquello.
—Ella es casi una negra —informó seguidamente.
—Son siempre repugnantes —dijo la señora de Beale.
Éste fue un comentario sobre el que nuevamente hubo de reflexionar la niña.
—¡No: las esposas de papá no lo son! —exclamó objetante. En ocasión de diferente tenor probablemente estas palabras habrÃan «descacharrado» a su amiga, pero en este momento la señora de Beale estaba, en su instantánea alerta, demasiado inmensamente «cacharrada»—. ¿Has visto en toda tu vida una pluma igual? —siguió Maisie al poco.
Dicho ornamento pareció pararse a cierta distancia y, pese a los grupos que se interponÃan, ambas podÃan contemplarlo.
—¡Oh, asà es como se atavÃan: la quintaesencia de lo vulgar!