Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿Sabes, querida, que pronto partiré hacia Estados Unidos? —A su hija se le antojó que aquello representaba a la vez un atajo y un modo de hablar que él jamás habrÃa empleado ante su esposa. Pero su esposa hizo un brillante acto de presencia superficial en la pregunta de ella:
—¿Quieres decir junto con la señora de Beale?
Su padre la miró intensamente:
—¡No seas borrica!
El silencio de ella pareció significar un concentrado esfuerzo por no serlo.
—¿Con la Condesa, en ese caso?
—Con ella o sin ella, querida; es algo que sólo atañe a tu pobre papaÃto. Ella tiene grandes negocios en aquel paÃs, y desea que yo les eche un vistazo.
Maisie se zambulló en tal proyecto:
—¿Exigirá eso mucho tiempo?
—SÃ: están tan embrollados… podrÃa exigir meses. Lo que en este momento me gustarÃa saber, escucha, es si tú estarÃas dispuesta a venirte conmigo.
Plantada una vez más ante él en el centro de la habitación, ella se sintió palidecer: