Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —No entiendo por qué no puedes decÃrselo delante de mÃ.
Su esposa estiró uno de los rizos de la niña y dijo:
—Decirle ¿el qué, querido?
—Caramba, pues lo que has venido a decirle.
Ante esto finalmente Maisie intervino; apeló a Sir Claude:
—Déjala decÃrmelo.
Por unos instantes él miró intensamente a su amiguita:
—¿Cómo sabes lo que puede decirte?
—Debe arriesgarse —comentó Ida.
—Yo sólo deseo protegerte —continuó él para la niña.
—Tú sólo deseas protegerte a ti mismo, querrás decir —replicó su esposa—. No tengas miedo. No voy a atacar tu reputación.
—¡No va a atacar tu reputación, no va a atacarla! —declaró Maisie. A estas alturas sentÃa que verdaderamente podÃa garantizarlo, y en ella volvÃa a aflorar algo de la emoción con que habÃa escuchado al Capitán. Eso la hacÃa sentirse tan feliz y tan segura que resueltamente estaba en condiciones de tomar a mamá bajo su protección. Lo hizo utilizando el mismo lenguaje del Capitán—: ¡Ella es buena, es buena! —proclamó.