Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía Los enderezadores volvieron a mirarla de arriba a abajo; luego de lo cual parecieron saltar en pedazos con la explosión de sinceridad de quien los llevaba puestos. Entre los fragmentos volantes la señora Wix hizo salir despedido un nombre:
—El señor Tischbein.
Durante unos instantes se produjo un silencio que, bajo la influencia de Sir Claude y mientras éste y Maisie se miraban entre sí, súbitamente pretendió erigirse en el silencio de la seriedad.
—Nosotros no conocemos al señor Tischbein, ¿verdad, preciosa?
En pro de este punto Maisie hizo cuanta memoria pudo:
—No: no logro identificar al señor Tischbein.
Fue un intercambio que visiblemente influyó sobre su mutua amiga: