Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa Maisie miró primeramente a uno y luego a otro de sus acompañantes: aquél era el más retozón y juerguista inicio de semestre al que jamás habÃa asistido, mas para sus adentros se temÃa que no le era posible creerse del todo las cosas que le estaban refiriendo.
—Y ¿qué motivo está justificado? —preguntó meditadamente.
—Oh, una traviesa niñita piernilarga: ninguno supera a ése. —Su padre se regocijó tanto ante la ocurrencia de Maisie como ante la suya propia y trató de volver a sentarla encima de sus rodillas, esfuerzo que chocó con la resistencia de la camarada de ambos y que de nuevo condujo a algo ligeramente parecido a una pelea en público. La señorita Overmore declaró, para la niña, haber pasado todo aquel tiempo con unos buenos amigos; ante lo cual Beale Farange prosiguió—: Quiere decir buenos amigos mÃos, ya sabes… magnÃficos amigos mÃos. Ha habido una verdadera procesión de ellos, ¡eso sà puedo decirlo en favor de ella!