Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —SÃ: permanezca como acompañante mÃa. Permanezca desempeñando las mismas funciones que en casa de mamá. ¡La señora de Beale se lo permitirÃa a usted! —dijo la niña.
A esas alturas la señora Wix francamente habÃa cogido las armas:
—Y ¿quién, me gustarÃa a mà saber, se lo permitirÃa a la señora de Beale? ¿Pretendes decirme, pequeña infortunada, que eres tú quien lo harÃa?
—¿Por qué no, si ahora ella es libre?
—¿Libre? ¿Estás copiándolo a él? Bien, pues si Sir Claude es lo bastante adulto para saber lo que hace, palabra que me parece adecuado tratarte como si también tú lo fueras. En todo caso será mejor que lo hagas (quiero decir que será mejor que sepas lo que haces) si es la actitud que te propones adoptar. —La señora Wix no habÃa hablado nunca con tamaña aspereza; pero por otro lado Maisie sabÃa que tampoco ella se habÃa conducido nunca con tamaña ligereza. La atemorizó más bien que enfurecerla, empero, lo que habÃa quedado sobreentendido; le pareció que aún podÃa insistir, no por afán de contradecir sino para restablecer la calma. Mientras tanto su ligereza siguió produciendo efectos sobre su amiga, quien reasumió, por despecho, un tono de la más honda provocación—: ¿Libre, libre, libre? ¡Si es tan libre como tú, querida, entonces desde luego que lo es, a ciencia cierta!