Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Está cometiendo una ahora mismo.
—¿Ahora mismo?
—Al estar con ella.
Maisie estuvo a un palmo de responder nuevamente: «Pero si ahora él es libre». Se acordó a tiempo, no obstante, de que una de las cosas que habÃa aprendido a lo largo de toda la hora anterior era que ser libre no representaba ninguna diferencia. Tras esto, y como para enderezar hacia el camino acertado, a punto estuvo de dar un paso en falso, de volver a insinuar tÃmidamente que ser libre sà podÃa representar alguna diferencia, podÃa mitigar la fechorÃa de la señora de Beale… hasta que a su vez tal propósito se desvaneció también frente al semblante de la señora Wix que exhibÃa evidentes señales del desmoronamiento causado por haber inferido, a tenor de la apariencia de su educanda, que pese a todos los esfuerzos su educanda seguÃa sin entender adecuadamente. Nunca habÃa sentido Maisie tantas ganas de entender como cuando se enfrentó a aquel semblante, y durante unos momentos todos sus pensamientos se concentraron en un esfuerzo por dar con algo que sirviera para desmentir su simpleza.
—¡Simplemente confÃe en mÃ, querida; eso es todo! —Finalmente dio con esto; y quizá fue buen indicio del efecto de su gesto el hecho de que con un prolongado quejido imparcial la señora Wix la llevara en volandas a la cama.