Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿…deberÃan comenzar a vivir juntos? ¡No empieces con eso otra vez! —Se volvió de espaldas a ella con un gruñido, para acercarse al lavabo, y a estas alturas Maisie fue capaz de percatarse con cierta facilidad de que por esa vÃa verdaderamente se llegaba al delirio. La señora Wix hizo un poco de embarullado chapoteo, pero al momento siguiente ya se habÃa vuelto hacia su educanda—: Ella ha adoptado una nueva actitud.
—Ha sido muy maja con usted —convino Maisie.
—Es lo que ella cree… «¡Vaya y vista a la pequeña!». ¡Pero aquà hay gato encerrado! —dijo entrecortadamente. Luego continuó desarrollando el resto de sus cavilaciones—: Como él no quiere quedarse con ella, córcholis, ella quiere quedarse contigo. SÃ, será ella.
—¿Quiere decir que será ella quien se quedará conmigo en el extranjero?
—Quiero decir que será ella quien formará tu hogar. —La señora Wix vio aún más lejos; desentrañó todos los enrevesamientos—: ¡Oh, es pérfidamente lista! No se trata de sentido moral. —Y llegó al clÃmax—: ¡Se trata tan sólo de una estratagema!
—¿Una estratagema?
—Para no quedarse sin él. Ella lo ha sacrificado… a su propio deber.
—Entonces ¿él no vendrá? —imploró Maisie.