Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿En vez de Sir Claude? —Era obvio que la señora Wix intentaba ganar tiempo.
—Claro; ¿quién si no? ¡No iba a ser en vez de usted!
La señora Wix se sonrojó ante tamaña taxatividad, y dijo:
—Desde luego, eso es lo que ella está procurando.
—Y a usted, ¿le agrada eso? —preguntó Maisie.
Cierto es que hubo de aguardar, pues ¡oh, bonito azoramiento el de su amiga!
—En tal caso mi oposición a la relación (la de ellos) naturalmente cederÃa hasta cierto punto. Hoy ella me ha tratado como si al fin y al cabo yo no fuera un asqueroso gusano; no es que yo no sepa perfectamente a quién ha tomado como pauta para sus buenos modales. Pero claro está —se apresuró a agregar la señora Wix— que ella no me parece en la misma medida que él la persona indicada para hacerse cargo de ti.
—¡En la misma medida! —hizo de eco Maisie—. Claro está que no. —Habló con una firmeza bajo la cual ella misma fue la primera en temblar—. Me parecÃa que usted lo «adoraba».
—Y en efecto asà es —confirmó inquebrantablemente la señora Wix.