Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Bien pudiera ser, querida, que algo haya salido en limpio. Debo decirte que las objeciones han desaparecido por completo.
En vista de esto, fue aún más sorprendente oÃr a la señora Wix replicar con rotundidad y energÃa:
—No me parece, si me permite usted decirlo, que haya habido ningún acuerdo en virtud del cual puedan «desaparecer» las objeciones. Lo que me ha traÃdo hasta aquà hoy es que tengo un mensaje que darle a Maisie de parte de la querida señora Farange.
El corazón de la niña dio un gran brinco:
—Vaya, ¿asà que mamá ha regresado?
—TodavÃa no, mi dulce amor, pero está al caer —dijo la señora Wix—, y me ha enviado (con la mayor consideración, bien lo sabes) para prepararte.
—Para prepararla, si me hace usted el favor, ¿para qué? —inquirió la señorita Overmore, cuya suavidad del primer momento comenzó, ante esta declaración, a encresparse.
La señora Wix orientó calmosamente sus enderezadores hacia la enrojecida belleza de la señorita Overmore:
—Pues para prepararla, señorita, para recibir una noticia importantÃsima.